Descripci贸n
La figura principal es la diosa Cibeles, obra del escultor Francisco Guti茅rrez. Est谩 montada en un carro dispuesto sobre una roca que se eleva en medio del pil贸n. En sus manos lleva un cetro y una llave y en el pedestal se esculpieron un mascar贸n que escup铆a agua por encima de los leones hasta llegar al pil贸n, m谩s una rana y una culebra que siempre pasan desapercibidas. Dos leones esculpidos por el franc茅s Roberto Michel, tiran del carro. Los leones representan a los personajes mitol贸gicos Hip贸menes (o Melai贸n) y Atalanta, la gran cazadora del grupo de Diana. Hip贸menes se enamor贸 de ella y consigui贸 sus favores con la ayuda de Afrodita y del truco de las manzanas de oro, pero al cometer los amantes sacrilegio cuando se unieron en un templo de Cibeles, Zeus se enfureci贸 y les convirti贸 en leones conden谩ndoles a tirar eternamente del carro de la gran diosa.
La fuente no s贸lo era un monumento art铆stico sino que tuvo desde el principio una utilidad para los madrile帽os. Ten铆a dos ca帽os que se mantuvieron r煤sticos hasta 1862. De uno se surt铆an los aguadores oficiales que sol铆an ser asturianos y gallegos y llevaban el agua hasta las casas y del otro el p煤blico de Madrid. En el pil贸n beb铆an las caballer铆as. El agua proced铆a de un viaje de aguas que, seg煤n la tradici贸n, databa de la Edad Media de la 茅poca en que Madrid era musulm谩n. Ten铆a fama de poseer buenas propiedades curativas de cualquier mal. Los ca帽os eran inc贸modos y de dif铆cil acceso y estaban situados en el lugar donde hoy saltan los surtidores. Precisamente por eso en el a帽o 1862, el Ayuntamiento decidi贸 cambiarlos por dos figuras art铆sticas y de dise帽o simb贸lico para la villa de las que manaba ampliamente el agua: un oso y un grifo (animal mitol贸gico equivalente al lagarto) que adem谩s fueron colocadas de manera que se facilitara el acercamiento de las gentes.
En 1895 fue el traslado de la fuente al centro de la plaza. Con motivo de las obras pertinentes se hicieron nuevas remodelaciones. Se coloc贸 el monumento sobre cuatro pelda帽os y se le rode贸 de una verja para evitar en este caso el acceso. La fuente ya no cumpl铆a su cometido porque la mayor铆a de las casas ten铆a o empezaba a tener agua corriente, por lo que el a帽adido del grifo y el oso se quit贸, volviendo as铆 al primitivo proyecto de Ventura Rodr铆guez. Adem谩s se a帽adieron en la trasera dos amorcillos; uno (cuyo autor es Miguel 脕ngel Trilles) vierte agua de un 谩nfora, y el otro (su autor es Antonio Parera) sostiene una caracola. Pero con este cambio no se perdi贸 la tra铆da de aguas del viaje antiguo y para suplir la fuente como tal se construy贸 una fuentecilla con ca帽o en la esquina de la plaza, del lado de Correos. Esta fuentecilla sigui贸 siendo todo un s铆mbolo para el pueblo de Madrid que all铆 acud铆a a llenar c谩ntaros, botijos y botellas, como sus antepasados. La fuentecilla dio lugar a que la m煤sica le dedicara una canci贸n: “Agua de la fuentecilla, la mejor que bebe Madrid鈥”
A mediados del siglo XX el agua de la fuente se hizo m谩s art铆stica con el a帽adido de surtidores y diversos chorros formando cascadas y agregando la iluminaci贸n de colorines que hizo las delicias del pueblo madrile帽o. En el estanque superior hay dos surtidores verticales que alcanzan los 5 m de altura, acompa帽ados de una serie de chorros inclinados que env铆an el agua desde la diosa hasta la parte externa.


